Escuela Co-Educacional N°35
Reseña patrimonial
La Escuela Co-Educacional N°35 fue uno de los pilares fundamentales de la vida comunitaria en Humberstone. En sus aulas se formaron generaciones de niños provenientes de distintas oficinas salitreras, convirtiéndose en un espacio de educación, integración social y construcción de identidad pampina.
En un entorno marcado por el aislamiento geográfico y las exigencias de la actividad industrial, la escuela ofrecía a niños y jóvenes oportunidades de formación que trascendían los límites de la oficina salitrera.
Aquí no solo se enseñaban materias académicas. La escuela promovía actividades deportivas, artísticas, cívicas y comunitarias que contribuían a la formación integral de los estudiantes. También era sede de campañas sanitarias, actos públicos y celebraciones que involucraban a toda la población.
Arquitectura y características constructivas
El arte del edificio corresponde a la antigua Oficina La Palma, que originalmente contaba con cuatro salas de clases. En 1936 fue ampliado hasta alcanzar ocho salas y una capacidad aproximada para 150 alumnos.
Está construido en pino oregón y cubiertas de calamina. Posee un patio amplio, con sombreaderos, y baños en el costado sur. Su organización espacial responde a la lógica escolar de la época, con salas alrededor de un patio central para actos y recreación. La escuela conserva mobiliario original y parte de su estructura restaurada, lo que le da un alto valor testimonial.
El establecimiento conserva parte de su mobiliario original y elementos constructivos que permiten comprender el funcionamiento de los espacios educativos de la época. Las cuatro salas del sector sur fueron restauradas en 2003, mientras que los servicios higiénicos fueron rehabilitados para uso de los visitantes en 2002. El resto del conjunto presenta un estado de conservación regular.
Historias de vida pampina
La Escuela N.º 35 llegó a convertirse en uno de los establecimientos educacionales más importantes del cantón salitrero. En 1942 registró una matrícula superior a los 500 estudiantes, provenientes no solo de Humberstone, sino también de oficinas vecinas como Santa Laura, Cala Cala y Kerima.
La vida escolar estaba marcada por normas y rutinas propias de la época. Los recreos se realizaban por separado para niños y niñas, mientras que las actividades deportivas se desarrollaban en el estadio de la oficina, donde los estudiantes practicaban atletismo, fútbol y otras disciplinas.
El programa educativo reflejaba una formación integral. Desde primero a sexto año se impartían asignaturas como Lectura, Escritura y Redacción, Aritmética, Sistema Métrico, Zoología, Botánica, Higiene, Geografía, Historia, Religión, Educación Física, Trabajos Manuales, Música y Canto. A partir de quinto año se incorporaban materias como Gramática, Geometría, Física, Química y Educación Cívica.
Junto al rendimiento académico, los profesores evaluaban aspectos formativos como el espíritu de iniciativa, la capacidad de observación, la cooperación, la solidaridad, el comportamiento y la perseverancia en el estudio. Estos valores contribuyeron a formar generaciones de pampinos comprometidos con su comunidad y con una fuerte identidad colectiva.




