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Piscina

Reseña patrimonial

La Piscina de Humberstone constituye uno de los espacios recreativos más emblemáticos de la vida pampina. Ubicada junto al Hotel, este recinto refleja el esfuerzo de la administración por dotar a la oficina salitrera de servicios que mejoraran la calidad de vida de trabajadores y sus familias en medio del desierto.

Originalmente concebida como un estanque acumulador de agua para abastecer procesos industriales del Cantón Nebraska, la estructura fue transformada en un moderno espacio de recreación y deporte. Su existencia demuestra que Humberstone no era únicamente un centro productivo, sino también una comunidad organizada que buscaba ofrecer oportunidades de esparcimiento, convivencia y bienestar.

Durante décadas, la piscina fue escenario de competencias de natación, saltos ornamentales y celebraciones comunitarias. Aquí se reunían familias completas para disfrutar de los escasos espacios verdes y refrescarse en la pampa. Las graderías, terrazas y jardines convertían el lugar en un punto de encuentro social donde se fortalecían los lazos comunitarios.

Más allá de su función recreativa, la piscina simboliza la aspiración de construir una ciudad moderna en medio de la pampa. Su singular diseño y tecnología la transformaron en una obra excepcional dentro del patrimonio industrial chileno.

Arquitectura y características constructivas

La piscina fue construida con planchas de hierro remachadas provenientes de cachuchos en desarme. Mide 12 m de ancho, 24 m de largo y 2,3 m de profundidad, y posee un perímetro de entablados de madera y graderías enteramente de pino Oregón. Bajo ella se ubicaba la sala de máquinas con bombas de agua, lo que evidencia su compleja infraestructura.

También contaba con trampolín, camarines, baños, terraza y jardín, lo que la acercaba a un espacio de recreación completo.

Historias de vida pampina

La piscina fue escenario de innumerables celebraciones y competencias deportivas. Durante las Fiestas Patrias se instalaba un tradicional “palo ensebado” sobre el agua, donde los participantes intentaban alcanzar premios sin caer a la piscina.

El 1 de enero de 1961 tuvo lugar aquí una de las ceremonias más emotivas de la historia de Humberstone: la despedida definitiva de sus habitantes antes del cierre de la oficina. Tras la actividad, se colocó simbólicamente un candado en el acceso principal, marcando el fin de una época.

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